La primera vez que algún medio de comunicación se fijó en mi trabajo fue La Luna de Metrópoli. Nunca podré agradecer lo suficiente a la periodista Victoria Gallardo el empujón de moral y de visibilidad que supuso. Además se dió la feliz circunstancia de que se publicó la semana de mi cumpleaños, con lo que, sin ella saberlo, fue uno de los mejores regalos de cumpleaños que a nadie se le puede hacer. Además, está escrito con un gusto que mis fotos casi lo desmerecen.